Hoy caí en cuenta que mi barrio se pasa. Si fuera hombre diría que tiene unos huevos enormes! Y si fuera mina te diría que es el mejor culo de la ciudad. Porqué? Porque se puede caminar, en algunos lugares podes ver el horizonte sin levantar la cabeza, también pasa que ves unos atardeceres muy porteños y eso me gusta. Desde que estoy en la zona camino sus calles con gusto. Incluso cuando hay baldosas hijas de puta que se encargan de manchar la parte baja de mi ropa. O sin hablar de la ventaja que hay porque no existen muchos edificios. ¿Porque? Siempre hay un aire-acondicionado puto que tira gotas frías en tu camino y te cagan el día con una bronca que no esperabas. Si, puedo decir que me gusta este barrio, me copa caminarlo y saber que tengo mas carnicerías por metro cuadrado que sinagogas en jerusalem. Es hora de decirlo, queda cerca de todo y el estar cerca de todo tiene sus ventajas. Horas interminables de colectivo o apretujarme en latas de sardina colectivas no es mi presente. Al menos cuando no hay paro de subtes.
Así entonces termino mi loa al barrio que me cae divertido: Montserrat, me caes bien.
¿Quien mierda será el cafisho? Eso me pregunto desde el jueves pasado.
Ese fiolo vivaracho que se la pasa regenteando en este conventillo virtual las "nueva putas", esas que hoy son compartidas con una grotesca promiscuidad. No te hablo de mujeres, ojo al piojo!
Te canto la posta cuando digo que el "yiro" nuevo en el barrio es La Idea, o parecido que no es poco: "Las Ideas".
Esas rameras que no elijen serlo y se comparte con la velocidad de un click (do you "like this"?).
"Un compartir no es mucho, no?" Así me lo imagino en el amable berreta que no filtra cuando lo comparte, aprovechándose como un descuidista. Como si fuéramos los swingers que en la vida jamás seríamos.
Ese swinger del teclado que cuando hay que hacerlo en la vida no lo hace en voz alta. Digo en la vida real, esa de carne y huevos que llevamos por delante en este mundo. El de verdad, el que te caga a palos muy seguido (pero mejor lo dejamos para otro día bajón).
Soy un testigo, pero de esos que se encabronan cuando veo como rebajan a una idea, una imagen, un concepto a la involuntariedad de una esclava. Cual si fueran parte de una red de tratas que nuca se termina. O también la ponen de rodillas, chamuyando la existencia de un dueño que nunca tuvo, porque se la banca solita, pero por las dudas no hay que dejar crecer.
Yo no soy ningún letrado, soy un lego en esta materia, a veces probé y más cuando empecé, lo digo sin sonrojarme... ¡Ojo!, para chupacirios están otras organizaciones, pero de un tiempo a esta parte veo que hermosas ideas, son rebajadas al nivel de una puta, de un simple yiro; te digo la verdad? Me da por las pelotas. ¡Pobres inocentes!
Son vírgenes para uno porque las ves/encontras por primera vez -obviamente, y te sentas a disfrutar de la pureza a la que te invitan. Otra certeza también es que te dan unas ganas terribles de usarla... como propia, como si vos la hubieses encontrado; pobre de vos purrete. Al toque te das cuenta que ya no era tan virgen.
¡O peor!
Ves que hay un cafiolo que ostenta su propiead. O que directamente no te cobra, te la da de garrón que se dice, fumandote en el medio un cartelito del tipo "teregistroelmedio.com" o "fumateésta.blogspot.com" o "ponele_el_nombre_que_quieras_a_la_pagina_web.com".
Sin filtros, sin el mínimo respeto respeto, pero veo que sin mediar un escaso proceso mental, se ve una idea generada por algún mañoso en las artes de informar/comunicar/decir/comentar y se reparte como si fuera el nuevo chisme en el barrio. Con la velocidad en que una persona facilonga -digamos- se baja los pantalones en lo que tarda un tris.
"La sueltan a la patota, la estampan en su muro... como si fuera propia".
Me encabrona estos nuevos galanes que se florean una aplaudida idea que no es propia, solo para volverse un comentarista, un relator, un mero glosador de la invención de otro. Ese otro cafisho que no se da a conocer... solo disfruta que le usen el mercado.
Así es: Como la vida me rompe soberanamente los huevos.
Para mas detalles: voy a explicar como la vida te pone esas cosas que no esperas, por el simple hecho en que se empeña, sistematicamente, en demostrarte que te marca la cancha.
Un birrín, un porrón (como decimos en Santa Fe) acompaña mi momento en paz. Cuasi-paz, como dicen los bogas. Porque la verdad pasa por el lado de cheeters, o por ese engaño pedorro en que nos envuelve la realidad.
Alguna vez te paso en que pienses: puta, este momento podría haberlo evitado si hubiese tenido un poco mas de huevo... no? ...Jamás te pasó?
Si no fue así, mejor dejame dicir: me voy a poner a vender revistas impresas en hojas A4 en la foto copiadora rentada del centro de estudiantes de alguna universidad -así me sale más barata, y paseo por plaza serrano, te parece? No? JODETE!
Toda esta bosta empieza porque justamente tengo una piedra en mi zapato.
Más exactamente tengo una piedra en mi zapato elemental para filtrar la mierda que le pongo a la sangre. Seguro que adivinaste. Mi riñón. El culiado continúa una guerra (que va a perder, otra vez) contra mi humanidad.
La vez pasada, liquidé 2 piedras que amenazaban mi tranquilida. No contentas con haberlas eliminado, ahora vuelven por mas. La muy zorra no cansada con haberla ahogado la vez pasada, vuelve para pedir revancha. Aunque esta vez no cuenta en que conozco su manera de actuar. Todo el mundo se empeña en decirme como hacer para que no crezca, pero la conchuda no tiene otra forma que no conozca. Tiene los días contados, le piqué el boleto. Es hora de decirle hasta acá llegaste.
Como dije arriba, este sera un momento en que me diga a mi mismo: salí puta! O mejor dicho: ahí te vas piedra del orto. Pero mientras tanto van a saber como me rompe los huevos. Hasta nuevo aviso.