Mosquitos en otoño
Ideas demasiado simples que no mercen un libro
Estoy tratando de terminar de mear. Tarea simple pero hoy tediosa. Un mosquito. Revolotea por el pingo con claras intenciones de comer de cualqueir lado.
Es de una insistencia que luego comprendí. Vaya uno a saber desde hace cuanto está oculto en un costad cálido del baño, esperando una víctima para morfar algo vaya a saber desde hace cuanto. Te das una idea? Afuera hacen 8° con toda la furia. El otoño finalmente llegó a Buenos Aires. Después de todo, es toda una osadía que esté vivo tanto tiempo, pero ahí lo tenes. Dispuesto a romper las bolas de manera insistente pese a mis puños cerrandose cerca para aplastarlo.
Es supervivencia, me diran. Para mi un bicho de mierda que llega justo cuando quiero mear tranquilo y volver a mi vida. Aclaro: no me interesa el puto animal. Que se joda.